Nuestra Historia
En un principio trabajábamos con flores naturales muchos años antes. Las entregábamos en su momento más perfecto. Era un trabajo que amamos, sensorial, vivo, lleno de belleza efímera. Pero la flor tiene una verdad que no se puede ignorar: muere.
La merma era alta. El tiempo de vida, breve. Y lo más doloroso, los recuerdos que se querían conservar se desvanecían en muy poco tiempo.
Nos preguntábamos siempre: ¿ por qué lo más bello y significativo tiene que durar tan poco ?
AETERNA nace de la inspiración en Florencia Italia, descubrimos que una flor puede ser más efímera: donde el diseño floral se transforma en lujo, objeto duradero y muy significativo.
Así descubrimos el arte de las rosas preservada.
Cada diseño que creamos tarda tres días en elaborarse. Dura más de tres años y no necesita de ti, solo un lugar especial en donde vivir.
Lo bello que no muere, porque algunos momentos merecen perdurar.